Hablemos de Depresión

La depresión es un problema que se presenta a nivel mundial y entre las juventudes es más común de lo que tú crees. Se trata de una enfermedad del ánimo que, si no es tratada a tiempo y de manera adecuada por un profesional de la salud mental, puede tener efectos negativos tanto a nivel personal, como familiar, escolar y social. La depresión es un trastorno del estado de ánimo que afecta cómo la persona se siente, piensa y coordina sus actividades diarias en los distintos ámbitos de su vida (escolar, familiar, etc.). Se distingue por episodios de estado de ánimo depresivo, baja importante del interés o el placer por todas o casi todas las actividades y falta de energía o fatigabilidad. También suele presentarse inquietud o enlentecimiento, disminución en la capacidad de concentración y atención, como también, modificaciones del apetito y/o del sueño.    

¿Cuáles son algunos síntomas de la depresión?

Si te has sentido triste gran parte del día, te cuesta concentrarte o has perdido las ganas de hacer las cosas que antes te entusiasmaban durante más de dos semanas y sientes que esto está afectando negativamente en tu funcionamiento habitual, es importante que hables con alguien de confianza y le cuentes lo que estás sintiendo. Algunos síntomas de depresión son: 

  • Sentimientos constantes de tristeza, vacío o desesperanza. 
  • Irritabilidad. 
  • Desinterés o desgano. 
  • Alteraciones del sueño. 
  • Cambios en el peso y apetito. 
  • Cansancio excesivo o sensación de estar más lento. 
  • Problemas de concentración, de memoria o capacidad de tomar decisiones. 
  • Sensación de inutilidad. 
  • Aislamiento. 
  • Dolores o molestias físicas sin motivo aparente. 
  • Pensamientos de muerte o intentos de suicidio. 

 

Recuerda que esta enfermedad no se presenta de la misma manera en la juventud. Por lo que es posible que tengas muchos de los síntomas señalados o sólo algunos de ellos. Por esta razón, es importante que pidas ayuda, porque un profesional de la salud podrá distinguir, a través de distintas preguntas y/o exámenes, si tienes o no depresión. Y si te diagnostican esta enfermedad, necesitarás un tratamiento para mejorar, el que puede incluir terapia psicológica, uso de medicamentos o una combinación de ambos. Sin un tratamiento oportuno, la depresión en jóvenes se asocia a graves consecuencias, incluido el riesgo de suicidio. 

¿Qué hago para prevenir o manejar la depresión?

Algunas herramientas útiles para prevenir la depresión son: 

  • Trata de realizar actividad física regularmente (al menos 3 veces por semana). 
  • Aliméntate en forma saludable y duerme las horas adecuadas (entre 7 a 8 horas.) 
  • Incorpora en tu vida instancias de ocio y socialización de una forma concreta, es decir, agenda actividades realizables, como por ejemplo ir al parque o ver una película. 
  • Explora actividades que te gusten, por ejemplo, unirse a cursos o a talleres que pueda ayudar a crear y descubrir nuevas pasiones. 
  • Fíjate metas realistas y alcanzables. 
  • Utiliza el humor en la vida diaria. 
  • Enfócate en los pensamientos optimistas y esperanzadores. 
  • Escribe lo que sientes y trata de buscar alternativas para sentirse mejor.  
  • Mantén contacto con quienes te hagan sentir mejor, no te aísles de tu familia y amistades. 


Estas actividades no solo pueden ayudar a prevenir la depresión, sino que, junto con la ayuda de un profesional de la salud, te pueden ayudar a mejorarla. Es muy importante que sepas que la depresión puede ocurrirle a cualquiera y no es un signo de debilidad, así que mientras antes empieces a tratar esta enfermedad, pronto comenzarás a sentirte mejor.
 

Fuente. https://hablemosdetodo.injuv.gob.cl/